Capítulo Diez
LOS HOMBRES PECES
Muy amigos míos, en
nuestra reunión de hoy vamos a platicar un poco sobre los Hombres Peces. Os
suena esto un poco extraño, ¿verdad?
Ante todo quiero
recordarles que nosotros, los gnósticos, tenemos métodos y medios especiales
para investigar todo esto en forma, dijéramos, espiritual.
¿Habéis oído hablar
alguna vez sobre el desdoblamiento? El Alma de cualquier persona puede
desdoblarse, es decir, salir del cuerpo y trasladarse a cualquier rincón del
universo con el propósito de ver, oír, tocar y palpar aquello que más le
interese. Séame pues permitido decirles que conocemos el secreto, las claves,
para realizar tales viajes incorpóreos.
Yo siempre presentía
que existían en el fondo de los océanos Hombres Peces, criaturas inteligentes y
hasta me parece que esto está relacionado en alguna forma con el famoso PEZ
OANES de los caldeos. No quiero quitarle al tal pez otras alegorías más
profundas; sólo quiero enfatizar la idea de que tal símbolo se corresponde
también con el misterio profundo de los Hombres Peces.
Dejando este pequeño
preámbulo, vamos al grano, a los hechos.
En profunda
meditación mi esposa sacerdotisa y yo resolvimos hacer un Viaje Anímico,
Espiritual, con el propósito de investigar todo lo relacionado con los Hombres
Peces; es obvio que lo logramos y que al confrontar las percepciones de tipo
metafísico dieron evidentemente idénticos resultados.
Fuera de la forma
densa, nuestras almas se sumergieron profundamente en el océano Atlántico, muy
lejos de toda tierra firme. En nombre de la verdad debo decir que ciertamente
entramos en contacto directo con los Hombres Peces.
Si me preguntáis qué
clase de figura tienen dichos Hombres, habría de contestar claramente que
poseen forma de peces con tamaños muy semejantes a la de cualquier persona
humana, unos más grandes, otros más chicos, otros medianos, etc., etc., etc.
Hasta esta parte de
mi relato creo que vosotros todavía no veis bien claro esto de los Hombres
Peces; seguidme con paciencia, por favor, escuchad mi relato.
Hallamos en el fondo
vivo del océano la ciudad de los Hombres Peces. ¿Enigma? Me temo que si ponéis
atención no entenderéis mi relato. Es obvio que la citada ciudad no es de tipo
físico, ni corresponde al mundo de tres dimensiones, se trata de una población
situada en la Dimensión Desconocida.
Las casas, los
templos, las tiendas, los restaurantes, calles y cosas, etc., han sido creados
por los Hombres Peces en la Cuarta Dimensión; en eso que podríamos llamar Espacio
Etérico.
Los animales
intelectuales que viven en este mundo físico han degenerado tanto su vista que
realmente ya no son capaces de ver la Cuarta Dimensión, empero los Hombres
Peces son diferentes, distintos; poseen la Vista Etérica y por ello, la Dimensión
Desconocida resulta para ellos tan familiar como el aire que nosotros
respiramos o los alimentos que comemos.
Ciertamente esas
criaturas no se han degenerado y por ello es ostensible que poseen la Vista
Etérica.
En nombre de la
verdad hemos de decir que ellos viven simultáneamente en el mundo físico y en
la Región Etérica.
Es claro que el Alma
de los Hombres Peces sabe que tiene cuerpo de pez, más como quiera que también
viven en la Dimensión Desconocida, no ignoran que son Hombres, pudiendo vivir
como tales en la Cuarta Dimensión a tiempo que se mueven simultáneamente entre
las aguas como simples peces.
Hay, pues, en ellos
una doble vida: la primera como peces, la segunda como Hombres; empero se
combinan ambas, se procesan en forma simultánea y armoniosa, bellamente
coordinadas.
Un rey muy sabio
gobierna a estas criaturas; se trata de un Hombre Pez muy venerable. Es claro
que ese anciano rey es amado por todos sus súbditos y que no necesita de
ejércitos ni de policía para hacerse obedecer. Es un ser inefable de las
Dinastías Solares.
Al hacer la
exposición que ustedes, mis amigos, están escuchando, quiero que por momento
siquiera en la vida se identifiquen con esta clase de criaturas
tridimensionales y tetradimensionales. Voy hablando en forma íntegra, unitotal,
coordinando íntimamente lo físico con lo metafísico.
Mi esposa sacerdotisa
pasó el umbral de una de esas tiendas etéricas del misterioso pueblo ubicado en
la Dimensión Desconocida; yo la observé, mas no entré; algo vio ella o miró en
la profundidad; al salir le pregunté interrogándole sobre aquello que hubiese
visto; la respuesta fue: “vi un grupo de Hombres Peces sentados ante las mesas
de un hermoso restaurante; platicaban sobre diversos temas”, explicó. Almas de
Hombres Peces viven como hombres realmente en una ciudad etérica, invisible
para las gentes degeneradas de nuestro mundo, pero visibles para los hermosos
sentidos de esas criaturas.
Sin embargo, asombra
que al mismo tiempo tengan cuerpos físicos y de peces; vean ustedes esta
extraña combinación de hombres y peces.
1. - ¿Estos seres
tienen la cara de hombres o de peces?
R.- Distinguida
señorita, permítaseme responderle que en ese Mundo Etérico del que estoy
hablando, dichas criaturas tienen fisonomías de hombres, pero en el mundo
meramente físico, material, su rostro y su cuerpo todo es de peces.
2. - ¿Podríamos
entender, Maestro, que estos hombres tienen forma exclusivamente de pez o
tienen aspecto humano?
R.- Buen amigo, con
el mayor gusto daré respuesta a su pregunta. En el mundo meramente físico,
material, estas criaturas poseen forma exclusiva de peces; cualquiera podría
confundirlos; afortunadamente son muy inteligentes y por tal motivo resulta
palmario y manifiesto que jamás se dejarían pescar. Repito, solamente en la
Dimensión Desconocida asumen humanas formas; es precisamente en la Cuarta
Dimensión donde viven vida de hombres; no es exagerado decir que también tienen
sus negocios, etc., etc., etc.; esto es claro que parece imposible a cualquiera
que no haya ahondado en nuestros estudios.
3. - ¿Y son felices,
Maestro, viviendo esa doble vida?
R.- ¡Oh!, Mi estimada
señorita, puedo asegurarle a usted que ellos son infinitamente más dichosos que
nosotros; no llevan dentro el “yo pecador”;
Son puros en pensamiento, palabra y obra; en ellos está el recto sentir
y el recto obrar. En ellos hallamos el pensamiento justo, la palabra justa, la
acción justa.
4. - Estimado
Maestro, ¿Podría decirnos si estos hombres tienen relaciones con los Hombres
Glaciales, los Hombres Azules y los extraterrestres que nos ha mencionado
antes?
R.- Noble caballero,
gran amigo, séame permitido informarle que los Hombres Peces, como quiera que
sea están limpios del pecado original, se hallan en íntima relación con los
Hombres Glaciales, con los hombres venidos de la Galaxia Azul, y con las
humanidades de otros mundos.
Quiero decirle a
usted con gran énfasis que los Hombres Peces vivieron entre los mares profundos
del planeta Venus; fueron traídos a la Tierra en naves cósmicas por los
venusinos y depositados en el fondo de nuestros mares. Empero muy pronto serán
rescatados por los navieros de Venus y regresados a su mundo de origen. Le diré
que este acontecimiento sucederá antes de la Tercera Guerra Mundial. Es
evidente que las explosiones nucleares contaminarán las aguas y pondrán en
peligro sus vidas, si no se les regresa a las aguas marítimas del planeta
Venus.
Con el Sexto Sentido
me adelanté en el tiempo para ver tal acontecimiento, y entonces percibí naves
anfibias de origen venusino, sumergiéndose entre el océano Atlántico para
rescatar a los Hombres Peces; a mis oídos llegaron en ese instante lamentos
psíquicos, llanto y congoja de esas misteriosa criaturas; se les llevó lejos de
este planeta Tierra porque esta raza de animales intelectuales que pueblan la
faz de nuestro mundo no está preparado realmente para entender a tan sublimes
seres; en otras palabras debo decir que nosotros no los merecemos.
Ellos tienen algunos
objetos muy extraños en la Dimensión Desconocida; contemplé algo parecido a un
círculo, una especie de brazalete tan misterioso que francamente no pude
entender.
Uno de ellos, uno de
esos hombres maravillosos, dirigiéndose a mi esposa sacerdotisa le dijo lo
siguiente: “dichosa tú que estás siempre cerca del Maestro”; Es obvio que quedé
conmovido.
En su pueblo
metafísico, etérico, se respira la paz solemne en las grandes profundidades
oceánicas; se siente uno limpio, puro infinitamente feliz. ¡Cuán lejos están
las gentes de comprender todo esto! Amigos míos, después de haceros este relato
no estoy seguro de que me hayáis entendido; sé que tenéis la Conciencia
completamente dormida y por ello eso es obvio que estáis muy lejos de captar la
honda significación de mi relato.
5. - En la Dimensión
Desconocida, cuando asumen la figura de hombres, ¿no viven entre el agua?
R.- Distinguida
señorita, debo decirle o mejor dijera repetirle que la hermosa ciudad de estos
Hombres Peces, vista por nosotros en forma anímica, está ubicada en el fondo
profundo del océano Atlántico; así pues, el ambiente en que estos seres se
mueven es esencialmente etérico y acuático.
6. - ¿Cuál fue el
objeto de que los hayan traído del planeta Venus para habitar aquí en la
Tierra?
R.- Distinguida dama,
nuestros hermanos del espacio quieren siempre lo mejor para nosotros, y es
obvio que se les trajo para nuestro bien; se les colocó en el fondo de los
mares para que un día nos ayudaran e instruyeran; desgraciadamente, las gentes
de nuestro mundo se degeneraron tanto, y por ese motivo no llegaron al contacto
psíquico con tan hermosas criaturas.
Una bella
oportunidad. Las gentes ni remotamente sospechan lo que perdieron; muchos
hubieran podido ingresar a esa especie de las delicias por las puertas de la
reencarnación. Dentro de poco tiempo, los mares mostrarán a las gentes muchas
cosas secretas, y se descubrirá una especie de peces extraordinarios y muy
inteligentes; mas quiero que me escuchéis: no os confundáis, esos no serán los
Hombres Peces, pues aquellos, como ya dije, serán llevados de regreso a los
mares profundos del planeta Venus.
7. - ¿Podría existir
otra clase de hombres como éstos en el reino animal, vegetal o mineral,
Maestro?
R.- Bien amigo, me
permito informarle para su bien que los Hombres Peces son una excepción, y por
cierto traídos del planeta Venus; fuera de esta clase de criaturas tan
singulares, sabemos que en nuestro mundo las piedras son piedras, las plantas
son lo que son, y los animales, incluyendo a los que tienen intelecto, son lo
que son y nada más de lo que son.