Capítulo Tercero
BRUJAS
1.
- En una hacienda que fue habitada en tiempo de la conquista por los españoles,
se oían constantemente ruidos a media noche y se sentía llegar a un hombre a
caballo, que desmontaba y entraba a la casa a abrir las puertas de las
habitaciones; hasta que un día el administrador decidió salir para ver qué era
lo que producía esos ruidos.
Al
hacerlo, vio en el patio a un hombre montado a caballo, al cual le dijo: “En
nombre de Dios Todopoderoso, decidme ¿qué queréis?” Contestándole el hombre:
“Acompañadme”. El administrador los siguió hasta un riachuelo cerca de la
hacienda, en donde el jinete se paró diciéndole: “en este lugar hay un tesoro
enterrado que te suplico saques”. El administrador lo sacó e instantáneamente
cesaron los ruidos en la hacienda. ¿Podría usted decirme algo acerca de este
relato?
R.-
No hay duda de que este caso insólito e inusitado tiene fundamentos sólidos. En
tratándose de la vida, debemos enfatizar ciertas ideas trascendentales; es
ostensible la existencia de las dimensiones superiores del espacio. A todas
luces resalta con entera claridad meridiana que en la Dimensión Desconocida
viven las almas de los muertos.
Resulta
palmaria y manifiesta la materialización de una entidad metafísica.
Es
claro que los desencarnados, el difunto que cabalgando en brioso corcel habló
así al sorprendido hombre, había dejado enterrado un valioso tesoro; el
remordimiento, el apego al vil metal, etc., etc., fue motivo más que suficiente
como para lograr la inusitada aparición. Resulta interesante el hecho concreto
de tan manifiesta materialización de tipo psíquico.
En
esto debemos afirmar en tono severo que aquel difunto abandonó la Dimensión
Desconocida para penetrar en el mundo físico donde se hizo visible y tangible.
Es
comprensible que al descubrirse tal tesoro, los extraños ruidos metafísicos se
hubiesen suspendido.
Casos
como estos abundan mucho por todas partes; aquí en México, los Plateados
(correligionarios de Pancho Villa) dejaron fabulosos tesoros escondidos, y
hasta sé de algún lugar donde han acaecido fenómenos psíquicos extraordinarios;
esto sucede en todas las partes del mundo.
2.
- Un Jueves Santo, al pasar por la Laguna de Montiver, vieron unas personas a
una bellísima mujer de cabellos dorados tan largos que le cubrían su cuerpo,
bañándose en medio de la laguna; después de un rato de estarla observando, fue
grande su sorpresa al ver que la mujer desaparecía en medio de las aguas.
¿Podría usted decirme qué clase de mujer puede ser ésta?
R.-
Con el mayor placer daré al caballero respuesta a su pregunta. Ya hemos hablado
claramente sobre los Elementales del fuego, de los aires, de las aguas y de la
tierra. No es extraño en modo alguno el que uno de esos Elementales con
apariencia de mujer y singular belleza se hiciese visible ante las gentes en
las cristalinas aguas del lago; esas Ondinas hacen sus palacios en el fondo de
las aguas, y es obvio que resplandecen abrasadoramente en el misterioso
paisaje.
Alguna
vez también tuve yo mismo una experiencia similar navegando en el océano Atlántico.
Cuando
el sol comenzaba a salir de entre las profundas aguas, pues así parecía, vi a
dos Nereidas extraordinarias que, caminando entre las aguas, venían en
dirección opuesta a nuestro pequeño navío.
La
una tenía color violeta, no solamente en su cabeza y en sus ojos, sino también
en su túnica y sandalias; la otra, tenía más bien el color de los corales, y su
continente era majestuoso y sublime.
Algo
me dijeron aquel par de bellezas y nuevo se detuvieron sobre los acantilados,
contemplándome profundamente.
No
niego que logré establecer amistad con aquellas Nereidas del inmenso mar.
Ellas
hacen sus casas con materia etérica en el fondo abismal del borrascoso océano,
y hasta dicen que cuando se enamoran de algún hombre, se llevan su Alma para convivir
con él en su morada oceánica.
3.
- Aquí en México, durante la época de la Inquisición, sucedió un caso insólito
de brujerías. Dos mujeres fueron acusadas ante el Santo Oficio, y cuando los
clérigos y guardias entraron en la casa de las mujeres sólo vieron en un lecho
cuatro piernas, pues los cuerpos no estaban ahí; hallábanse ausentes.
Los
clérigos procedieron litúrgicamente con exorcismos y conjuraciones de todo
tipo. De pronto algo extraño sucede: dos horribles pajarracos penetran en
aquella estancia ante los asombrados clérigos, y luego se precipitan en el
lecho donde las piernas yacían.
Los
clérigos, horrorizados, sorprendiéronse al ver que aquellas aves de mal agüero
asumían humanas formas.
Las
piernas aquellas vinieron a formar entonces parte del conjunto de aquellas
mujeres que, instantes antes, sólo eran siniestras criaturas aéreas. La
Inquisición procesó a estas brujas y se les condenó a morir en la hoguera.
¿Podría darme el Maestro alguna explicación?
R.-
El caso que usted ha relatado resulta interesante, y es obvio que tiene su
respuesta.
Mucho
se ha hablado sobre la brujería, y en la Edad Media murieron muchas mujeres
quemadas en la hoguera, acusadas de tal delito.
No
hay duda de que éstas son sencillamente magas negras que saben meter su cuerpo
físico dentro de la Cuarta Dimensión, ya para volar por los aires, ya para
caminar sobre las aguas, o bien asistir a sus horripilantes aquelarres.
Se
nos ha dicho que aquí en México esas horripilantes criaturas pueden a voluntad
dejar sus piernas físicas para volar en los aires con más comodidad.
Desde
el punto de vista rigurosamente clínico, a la luz de la anatomía oficial, es
obvio que ningún médico aceptaría tan tremenda afirmación.
En
estos instantes me viene a la memoria las brujas de Tesalia y “las
metamorfosis” de Ovidio. Cuentan que Apuleyo se transformaba en un asno. ¿No
habéis oído hablar sobre la licantropía y sobre el hombre lobo?
El
organismo humano tiene infinitas posibilidades que los hombres de ciencia ni
remotamente sospechan.
Cuando
un cuerpo físico se sumerge dentro de la Cuarta Dimensión puede asumir
cualquier figura y hasta abandonar parte de sus miembros. Es incuestionable que
los científicos de esta época si escucharan nuestra plástica, indignados
rasgarían sus vestiduras tronando y relampagueando y pronunciando palabras
terribles contra nosotros, los hermanos del Movimiento Gnóstico.
La
ciencia oficial no es toda la ciencia. Día llegará en que los sabios puedan
verificar la realidad de la Cuarta Coordenada y todas sus infinitas
posibilidades de tipo metafísico.
Que
las brujas puedan abandonar sus piernas o transformarse en bestias, no es caso
nuevo. Ya Eneas, el troyano, encontró en las islas Estrofazas a esos pajarracos
encabezados por la execrable Selene, que tanto daño le causara.
Aquellos
que se burlan de nuestras palabras, no está de más que estudien “La Eneida” de
Virgilio, el poeta de Mantua.
En
modo alguno alabamos a esas siniestras criaturas de la sombra: es obvio que les
aguarda horrendo por venir en los mundos infiernos. Quien haya estudiado “La
Divina Comedia” del Dante encontrará las brujas del aquelarre en el Averno,
martirizando con sus horrendas garras a las humanas plantas. Crueles arpías que
aborreciendo a Dios y a la Divina Madre se precipitan asqueantes en el negro
precipicio.
4.
-Maestro, como usted ha hablado mucho en sus libros de la Cuarta Dimensión,
varios me dicen que no creen que exista, porque ellos quieren verlo
palpablemente; como yo no he sabido dar la respuesta adecuada, quisiera que
usted me explicara en qué forma puedo hacerlo.
R.-
¡Válgame Dios y Santa María! Esto no es cuestión de creencias: estamos hablando
de asuntos científicos. Las creencias son para asuntos religiosos, mas la
ciencia es algo diferente; por favor póngame atención: la Cuarta Dimensión es
el Tiempo, y el que quisiera saber algo sobre esta Cuarta Coordenada que se
estudie la Teoría de la Relatividad de Einstein.
La
veo a usted sentada en una mesa escribiendo. Si usted observa este mueble verá
que tiene tres dimensiones: largo, ancho y alto. Más existe una Cuarta Vertical
y ésta es el Tiempo. ¿Cuánto tiempo hace que el carpintero construyó esta mesa?
La
Cuarta Dimensión la está viendo todo el mundo, porque no hay persona que no
tenga un determinado número de años; habrá gentes que estén recién nacidas,
otras que tengan veinte años y muchos ancianos que sólo aguardan la muerte.
El
Tiempo en sí mismo tiene dos aspectos: el cronométrico, que es solamente
superficial y el espacial, que es el fundamental.
Reflexione
usted; no le estoy hablando de creencias, estamos tratando asuntos meramente
científicos. Es necesario tener un poquito de madurez para entender.
La
conquista del espacio exterior, los viajes cósmicos, serán imposibles mientras
no hayamos logrado conquistar el Tiempo, es decir, la Cuarta Coordenada.
Si
una nave cósmica pudiera salir de nuestro mundo a la velocidad de la luz
(trescientos mil kilómetros por segundo) y si después de varias horas de viaje
cósmico regresara a la Tierra conservando la misma velocidad, puede usted estar
absolutamente segura de que a su retorno los tripulantes de tal navío no
encontrarían el mundo que dejaron, sino un mundo futuro, una Tierra adelantada
en muchos millares de años; esto ya lo demostró Einstein con sus cálculos
matemáticos. El día en que los hombres de ciencia y inventen naves cósmicas
capaces de pasar más allá de la velocidad de la Luz habrán conquistado el
Tiempo; en otras palabras, habrán conquistado la Cuarta Dimensión. Eso es todo.
El
mundo de tres dimensiones es el resultado de la velocidad de la luz al
cuadrado; si pasamos más allá de la velocidad de la luz, entramos en la Cuarta
Dimensión. Las brujas del citado relato, con procedimientos tenebrosos,
atraviesan instantáneamente la barrera de la velocidad de la luz y penetran en
la Cuarta Dimensión. Empero, esto no es nada recomendable.
Existen
procedimientos Santos y virtuosos, como los de Pedro, el Apóstol de Jesús, o
los del Divino Nazareno, por medio de los cuales podemos entrar en la Cuarta
Dimensión.
5. - En una reunión se contaba que las abuelas
de varios de los presentes relataban sobre las brujas el siguiente caso: en los
tiempos de la Revolución Mexicana algunas gentes encontraron varios pares de
piernas entre las cenizas de un fogón o de los grandes braseros que se usaban
en las casonas de aquella época; asustadas de tal hallazgo, esperaron para ver
qué era lo que sucedía y se sorprendieron de que algún tiempo después
regresaban las brujas que venían en sus escobas sin piernas y que se las
colocaban nuevamente por arte de magia; celebraban ahí mismo un grito extraño y
se iban a sus casas como cualquier gente normal. Estos rumores circulaban de
boca en boca entre los vecinos de la región, causando asombro. ¿Sería tan amable
de explicarnos si son ciertos estos acontecimientos?
R.-
Distinguido señor, ya hemos hablado claramente sobre todo esto y podemos
aseverar de que tales cosas son muy ciertas. Este tipo de gentes tenebrosas,
aquí en México, abandona sus piernas cuando entran en la Cuarta Dimensión.
6.
-¿Nada más aquí en México?
R.-
Sí, quienes hemos explorado en los distintos terrenos de la metafísica sabemos
que esto de abandonar las piernas sólo ocurre aquí en nuestra patria.
Hemos
explorado distintos países y lugares y la investigación nos ha llevado muy
lejos.
Permítanme
informarles que en Salamanca, España, existe el Castillo de Klingsor, dentro del cual funciona el Salón de la Brujería; las horripilantes
brujas, afiliadas a ese antro de tinieblas, asisten a sus reuniones y sus
piernas no las dejan en sus lechos, ni al pie de la chimenea, ni en ninguna
parte. Esa clase de gentes se van volviendo cada vez más y más perversas y al
fin se precipitan en el abismo tenebroso donde sólo se oye el llanto y el crujir
de dientes.
7.
- En cierto paraje que conocí en Sudamérica, encontrándome acostado boca
arriba, sentí ruidos en la parte del cuarto donde me encontraba. Percibí un
olor desagradable que penetraba por debajo de la puerta, y minutos después
sentí que una persona se me sentaba sobre el pecho paralizándome todo el
cuerpo. No podía ni hablar, ni hacer ningún movimiento muscular.
A
los pocos minutos me acordé que podría salvar me haciendo una conjuración, mas
como no podía hablar, lo único que pude hacer, mentalmente, fue el signo de la
Estrella Flamígera de cinco puntas y la entidad se retiró. ¿Podría usted
hacerme el favor de aclararme que clase de entidad fue ésta, Maestro?
R.-
Contestaré al distinguido caballero su pregunta. Sabemos por experiencia directa
que esas abominables criaturas del aquelarre acostumbran a echarse sobre los
cuerpos de sus víctimas, ora para morder les el cuerpo formando horribles
máculas en su piel, ora para sacarles de la forma densa el Alma y llevarla a
cualquier lugar del mundo, o bien para atormentarlos de cualquier modo. En
estos casos, aconsejamos nosotros orar con gran vehemencia, recitar la
Conjuración de los Siete del Sabio Salomón, o la Conjuración de los Cuatro;
este tipo de oraciones es de eficacia extraordinaria para la defensa mental y
física. Con estas conjuraciones huyen las horripilantes arpías dejándonos en
paz.
CONJURACION
DE LOS CUATRO
¡CAPUT MORTUM
imperet tibi Dominus per vivum et devotum serpentem!
¡CHERUB, imperet
tibi Dominus per ADAM JOT CHAVAH!
¡ÁGUILA ERRANS,
imperet tibi Dominus per ALAS TAURI!
¡SERPENS imperet
tibi Dominus TETRAGRAMMATON per ANGELUM et LEONEM!
¡MICHAEL, GABRIEL, RAPHAEL,
ANAEL!
FLUAT UDOR per
spiritum ELOHIM.
FÍAT FIRMAMENTUM
Per IAHUVEHU-ZEBAOT.
MANEAT TÉRRA per
ADAM JOT CHAVAH.
FÍAT JUDICIAUM per
ignem in virtute MICHAEL.
ÁNGEL DE OJOS MUERTOS,
obedece o disípate con esta agua santa.
TORO ALADO, trabaja, o
vuelve a la tierra si no quieres que te aguijonee con esta espada.
ÁGUILA ENCADENADA, obedece a
este signo, o retírate ante este soplo.
SERPIENTE MOVIBLE,
arrástrate a mis pies o serás atormentada por el fuego sagrado y evapórate con
los perfumes que yo quemo.
Que el AGUA vuelva al agua;
que el FUEGO arda; Que el AIRE circule;
que la TIERRA caiga sobre la
tierra
Por la virtud del PENTAGRAMA,
que es la ESTRELLA MATUTINA, y en el nombre del TETRAGRAMA que está escrito en
el centro de la CRUZ DE LUZ. Amén.
CONJURACION DE LOS SIETE
¡En nombre de
MICHAEL, que JEHOVA te mande y te aleje de aquí, Chavajoth!
¡En nombre de
GABRIEL, que ADONAI te mande y te aleje de aquí, Bael!
¡En nombre de
RAPHAEL, desaparece ante ELIAL, Samgabiel!
¡Por SAMAEL ZEBAOTH,
y en nombre de ELOHIM GIBOR, aléjate Andramelek!
¡Por ZACHARIEL y
SACHEL-MELEK, obedece ante ELVAH, Sanagabril!
En el nombre Divino y
humano de SCHADDAI y por el signo del Pentagrama que tengo en la mano derecha,
en nombre del Ángel ANAEL por el poder de ADAN y de EVA que son JOTCHAVAH,
¡retírate Lilit!, ¡Déjanos en paz, Nahemah!